Los tiempos actuales son extremadamente
difíciles para los jóvenes.
Por todos lados notamos una fuerte presión
social: el desempleo, la corrupción,
la violencia juvenil, la adicción
al alcohol y otras sustancias tóxicas.
La presión sexual por parte de
los amigos y de los medios de comunicación
es una de las más fuertes, que
frecuentemente produce una perdida de
los valores cristianos.
La crisis de identidad que viven muchos
jóvenes, sobretodo los adolescentes,
hace que las presiones sean cada vez una
carga mucho más pesada.
La iglesia debería preguntarse
¿qué les estamos ofreciendo
a los jóvenes?
Pienso que en primer lugar deberíamos
ofrecerles una opción de fomentar
el compañerismo a través
de las reuniones que se realizaban normalmente
los días Sábados; en donde
pueden encontrar una opción de
sana diversión, también
la palabra del Señor debería
tener un lugar de relevancia en las reuniones
juveniles, pues sabemos que la misma fortalece
el Espíritu Santo y consuela el
alma.
Joven…. Busca un grupo e intégrate,
la comunión con tus iguales hará
milagros en tu vida. Recuerda que el señor
esta en ustedes.
Adulto…. Tú fuiste joven también,
no dejes de pensar en ello, mira a ese
joven como alguien que está construyendo
su futuro y te necesita para que lo orientes.
Oremos
por nuestros jóvenes, porque
el día de mañana serán
los lideres de iglesias, serán
padres de familias, profesores, empresarios,
profesionales etc. Ore para que puedan
enfocar sus vidas hacia Dios.
Gustavo
Brailes – Paraguay
HOY SE FORMAN LOS LÍDERES
DE MAÑANA, ACONPAÑALOS
EN ORACIÓN.