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La
Estatua de Nabucodonosor y el Horno de
Fuego
Capitulo 3
“Este
capitulo nos describe la estatua que Nabucodonosor
manda a edificar y las consecuencias para
aquellos que no la adoraran.
También este cuadro nos presenta
la historia del pueblo de Dios y revela
las condiciones religiosas del tiempo
de los gentiles”.
Plan de Nabucodonosor
•
En la celebración del ritualismo
babilónico el rey impacta con instrumentos
resonantes y una ceremonia hermosa.
Nabucodonosor establece reglas acerca
de la estatua colosal “Y el pregonero
anunciaba en alta voz; mandase a vosotros,
oh pueblos, naciones y lenguas, que al
oír el son de la bocina, de la
flauta, del tamboril, del arpa, del salterio,
de la zampoña y de todo instrumento
de música, os postréis y
adoréis la estatua de oro que el
rey Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera
que no se postre y adore, inmediatamente
será echado dentro de un horno
de fuego ardiendo.
Por lo cual, al oír todos los pueblos
el son de la bocina, de la flauta, del
tamboril, del arpa, del salterio, de la
zampoña y de todo instrumento de
música, todos los pueblos, naciones
y lenguas se postraron y adoraron la estatua
de oro que el rey Nabucodonor había
levantado”. (Daniel 3:4-7)
•
Estos versículos nos han señalado
la ley que dicto el rey Nabucodonosor.
Unos caldeos acusaron a los jóvenes
hebreos, ya que ellos no se postraron
ante la estatua; mostraron que desde su
infancia debían adorar a un Dios
y que las circunstancias adversas no alterarían
su fidelidad al verdadero Dios de Israel.
Esto, sin embargo, enfurece a Nabucodonosor
y manda a calentar el horno siete veces
más de los acostumbrado. “Hay
unos varones judíos, los cuales
pusiste sobre los negocios de la provincia
de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego;
estos varones, oh rey, no te han respetado;
no adoraron tus dioses, ni adoran la estatua
de oro que has levantado.
Entonces Nabucodonosor dijo con ira y
con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac
y Abed-nego. Al instante fueron traídos
estos varones delante del rey”.
(v.v.12-13)
Y
mando a hombres muy vigorosos que tenia
en su ejército, que atasen a Sadrac,
Mesac y Abed-nego, para echarlos en el
horno de fuego ardiendo. (V.20)
Entonces estos varones fueron atados con
sus mantos, sus calzas, sus turbantes
y sus vestidos, y fueron echados dentro
del horno de fuego ardiendo.
(V.21)
El horno en llamas
Mueren
los guardias que ataron y llevaron a los
jóvenes al horno en llamas. Y
como la orden del rey era apremiante,
y lo habían calentado mucho, la
llama del fuego mato a aquellos que habían
calentado mucho, la llama del fuego mato
a aquellos que habían alzado a
Sadrac, Mesac y Abed-nego”. (v.
22)
El horno es calentado siete veces mas
de lo habitual “Entonces Nabucodonosor
se lleno de ira, y se demudo el aspecto
de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego,
y ordeno que el horno se calentase siete
veces mas de lo acostumbrado.
(V.19)
Se cumple lo que dice paralelamente en
el libro de Apocalipsis, capitulo 3 versículos
10-11 y 12 “Por cuanto has guardado
la palabra de mi paciencia, yo también
te guardado la palabra de mi paciencia,
yo también te guardare de la hora
de la prueba que ha de venir sobre el
mundo entero, para probar a los que moran
sobre la tierra.
He aquí, yo vengo pronto; reten
lo que tienes, para que ninguno tome tu
corona.
Al que venciere, yo lo haré
columna en el templo de mi Dios, y nunca
mas saldrá de allí; y escribiré
sobre él el nombre de mi Dios,
la nueva Jerusalén, la cual desciende
del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo”.
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