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Los Dos Artículos de Fe
La Cena del Señor y el Bautismo
Los Sacramentos: La palabra sacramentos la podemos desglosar desde Sacro que equivale a algo sagrado. Sacramentos es sinónimo de cosas sagradas.
Los sacramentos fueron instituidos por Cristo. Los sacramentos instituidos por Cristo nuestro Señor en el evangelio, son dos, a saber: El Bautismo y la Cena del Señor.
Los cinco comúnmente llamados sacramentos, es decir:
• La confirmación
• La penitencia
• El orden
• El matrimonio
• La extremaunción.
No deben tenerse por sacramentos del evangelio, ya que carece de signo visible y de ceremonia ordenados por Dios.
Los sacramentos no deben servir de espectáculo ni para llevarlos en procesión, sino, que deben usarse debidamente y solo son de bendición, para aquellos que dignamente los reciben, mientras que para los que indignamente los reciben, juicio y condenación se acarrean, así, lo declara el apóstol Pablo en su carta a los corintios “Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para si”. (1ra de Corintios 11:29)
La Cena del Señor
La cena del Señor signo de profesión de fe y amor, además es un sacramento de nuestra redención por la muerte de Cristo. Es por ello que debe tomarse digna y debidamente, la cena del Señor y recibir con fe estos elementos.
• El Pan: Participación del cuerpo de Cristo
• La Copa de la Bendición: Participación de la sangre de Cristo
La Transubstanciación o transmutación
Estos términos, tales como, transubstanciación o transmutación, no tienen asidero Bíblico, ni mucho menos puede probarse por ninguno de los sesenta y seis libros de las sagradas escrituras.
El cuerpo de Cristo se da, se toma y se come en la cena del Señor de modo celestial y espiritual y además se recibe por la fe.
Cristo no ordeno que el Señor se reservara, ni se llevara en procesiones, ni se adorara.
E aquí, las citas bíblicas que afirman acerca de tomar dignamente la cena de nuestro Señor y hacerlo por fe, y deja manifiesto que la transubstanciación es una aberración al verdadero sentido de uno de los sacramentos más importantes y sublimes como es este artículo de fe, “La Cena del Señor”.
Nota: (Larousse diccionario 1999)
Transubstanciación o transmutación; transformación de la sustancia del pan y del vino en la del cuerpo y la sangre de Jesucristo, en la eucaristía.
Citas Bíblicas
• “Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomo pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mi.
Asimismo tomo también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mi.
Así, pues, todas las veces que comiereis esta pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que el venga”. (1ra Corintios 11:23-30)
• “Y mientras comían, tomo Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”. (San Mateo 26:26-28)
• “Y tomo el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mi.
De igual manera, después que hubo cenado, tomo la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama”. (San Lucas 22:19-20)
• “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del hijo del hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitare en el día postrero.
Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre, en mi permanece, y yo en el”. (San Juan 6:53-56)
• “Pues que, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen nada? ¿Que os diré? ¿Os alabare? En esto no os alabo.
Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomo pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y beberéis esta copa, la muerta del Señor anunciáis hasta que el venga.
De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a si mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para si. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.
Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seriamos juzgados; mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
Así que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros.
Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio.
Las demás cosas las pondré en orden cuando yo fuere”. (1ra de Corintios 11:22-34)
El Bautismo
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El Bautismo Signo de profesión de fe, pero también signo de regeneración o renacimiento a la nueva vida espiritual.
“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas”. (Hechos 2:41)
Acá el texto bíblico claramente esta señalando acerca del bautismo espiritual que es signo de un renacimiento a la vida espiritual.
“El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”. (San Marcos 16:16)
El bautismo en el espíritu santo es una actuación que despierta la conciencia del hombre recién regenerado, y da una mayor apertura a su acción y los dones que son regalos de Dios, para el nuevo creyente, también son adornos que Dios concede al cristiano. No viene de fuera, sino de dentro, y actualiza las virtualidades de los dos sacramentos mencionados, los cuales no pueden llegar a su plena madurez sin que el Espíritu Santo penetre en toda su plenitud en el nuevo ser. El Espíritu Santo es el don gratuito del Señor resucitado, el cual puede otorgarlo en cualquier lugar y momento.
Por: Mónica Tapia Erazo
Fuentes secundarias: “Himnos Evangélicos” Iglesia Evangélica Pentecostal.
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